Como superar una ruputra

¿Cómo superar una ruptura?

No es fácil, cada caso es diferente, pero merecerá la pena hacer un esfuerzo temporal para lograr una mejora definitiva.

Una ruptura tiene varias fases y en todas ellas podemos enfrentarnos a complicaciones o superarlas de una manera liviana.

Para superar una ruptura lo más importante es querer superar la separación.

Hay personas que se encierran en si misas y en el drama de la separación y no se dan la oportunidad de poder levantar de nuevo el vuelo y cerrar una relación sentimental y conviven con la angustia y el miedo.

Una ruptura necesita tiempo, el que sea necesario para desenamorarte. No hay que precipitarse, no hay que compararse con los demás ni mucho menso con nuestra expareja.

Duele, cuesta y se nos hace duro afrontar la situación, pero cuanto antes lo hagamos, mejor, antes recorreremos el camino que nos lleva a la superación de la ruptura.

No debemos de superar la ruptura con la intención de volver a encontrar el amor de nuestra vida de manera inmediata, todo es un proceso y la precipitación no nos ayuda.

Superar una ruptura

Cómo superar una separación o divorcio:

En el caso de que nos encontremos ante una separación o divorcio, lo que debemos de hacer es darnos cuenta de que sólo es una ruptura de una relación institucionalizada.

Un matrimonio no conlleva forzosamente sentimientos.

Existen parejas casadas que nunca han tenido sentimientos de amor o que a pueden haberlos tenido inicialmente, pero que los han ido perdiendo con el paso del tiempo.

De igual manera existen parejas que no han pasado por el altar pero que en cambio se dedican y regalan amor incondicional.

No se puede generalizar, pero en los matrimonios no debemos de llegar a pensar que lo importante es salvar y mantener el matrimonio y que lo secundario es la relación, sentimientos y emocionales de los cónyuges.

Lo importante es que los miembros de la pareja quieran estar juntos, o no.

Que decidan mantener su relación, que quieran merarla y superar las dificultades, o que en su caso opten por darla por terminada por entender que ya ha dejado de satisfacerles.

Superar una separación o divorcio, en el ámbito sentimental, no supone ninguna diferencia en relación a parejas no casadas.

Evidentemente superar una separación o divorcio será más complicada si existen muchos años de matrimonio, vínculos… etc, pero también podría pasar en parejas que no hayan decidido unir sus vidas con el matrimonio.

Superar una separación con hijos:

En los casos en los que existan hijos comunes, con o sin matrimonio, todo se complica.

Principalmente por mantener un vínculo definitivo y prioritario como es un hijo con una persona con la que queremos o necesitamos terminar la relación.

Se podrá terminar la relación sentimental, pero no se podrá realizar una desvinculación real pues existe y se mantiene el vínculo paternofilial.

En estos casos será muy importante intentar separar nuestra faceta de pareja de la de padres y madres.

¿Es fácil? No.

Pero en este caso es incluso más importante que en la superación de una ruptura sin hijos, pues por responsabilidad, debemos de buscar y conseguir el bienestar de nuestros niños.

En ocasiones los hijos se utilizan para buscar mantener una relación entre los miembros de la pareja, progenitores, pero debemos de separar en todo lo posible a los niños de la ruptura de los adultos.

Superar una separación con préstamos, propiedades e hipotecas:

En un matrimonio y relación sentimental es normal que no sólo haya que superar la ruptura y separación sino que además haya que acordar y llevar a la práctica la disposición de propiedades comunes, préstamos e hipotecas.

Se trata de cuestiones materiales y económicas por lo que si sabemos separar nuestra esfera sentimental, no debería afectarnos.

Evidentemente nos afecta pues no somos de piedra y sentimientos y preocupaciones tienden a unirse y fundirse de una manera desordenada.

Si la relación sentimental ha terminado, se debe de trabajar para mentalizarse de que lo emocional ha terminado.

Si persisten vinculaciones patrimoniales, lo que debemos de hacer es gestionarlas de manera eficiente para evitar problemas para ambos.

Es como si con la separación o el divorcio pasáramos a compartir nuestra vida personal y material, para pasar a compartir sólo la material.

Es por ello que debemos de portarnos bien y ser respetuosos, pero buscar soluciones y gestiones inteligentes pues el beneficio de uno será el del otro, será mutuo y compartido.

Pero el perjuicio también, por ello hay que hacer de tripas corazón y esforzarnos por mantener una cordialidad que permita la gestión de nuestro patrimonio sin afectarnos ni impedir que superemos la separación.

Superar una separación o divorcio

Superar lo malo de la ruptura:

No debemos engañarnos, una ruptura es algo malo, supone un cambio radical de proyecto de vida y por ello no debemos de fingir que no nos afecta o que no es importante.

Superar una ruptura no supone necesariamente tener que olvidar que hemos compartido nuestra vida con otra persona.

Lo que debemos de hacer es superar lo malo, aquello que nos hace daño y lastima que puede mantenerse de manera consciente o inconsciente en nuestra vida.

También podremos quedarnos con cosas buenas, esas no será necesario borrarlas pues incluso son positivas y nos ayudar a seguir constructivamente nuestra vida.

Lo que debemos de hacer es protegernos ante cuestiones que ya forman parte de nuestro pasado.

La decisión de divorciarse es muy importante, por ello debemos de pensarlo mucho y una vez hemos tomado la decisión tratar de mantenerla.

Habrá cosas que echemos de menos, cosas que pensemos que podíamos haber hecho mejor.. etc.

Pero en definitiva lo más importante debería de ser mantener nuestra decisión y no mirar atrás, sin sufrir.

Si por el contrario lo que ocurre es que queremos darnos otra oportunidad, poder hacerlo con intensidad y luchar por conseguir volver a compartir nuestra vida con la persona que que queremos superando las dificultades que en el pasado nos han hecho fracasar en la relación.